Hay joyas que pasan años dentro de un joyero sin que volvamos a utilizarlas.
Quizá fueron importantes en otra etapa de nuestra vida, pertenecieron a un familiar o simplemente dejaron de encajar con nuestros gustos. Sin embargo, aunque ya no las llevemos puestas, seguimos guardándolas por costumbre.
Con el paso del tiempo, podemos terminar acumulando anillos, cadenas, pulseras, pendientes y otras piezas de oro que prácticamente nunca salen del cajón.
Si tienes joyas en esta situación, puede ser un buen momento para sacarlas, revisarlas y conocer cuánto pueden valer.
En Tu Oro En Alicante puedes llevar tus piezas para realizar una valoración profesional y descubrir su posible valor.
El joyero también acumula piezas que ya no utilizamos
Es normal que nuestro joyero cambie con los años.
Las joyas que utilizábamos hace tiempo pueden dejar de formar parte de nuestro día a día. Algunas pasan de moda para nosotros, otras dejan de gustarnos y otras simplemente quedan sustituidas por piezas nuevas.
El problema es que muchas veces no nos deshacemos de ellas ni las volvemos a utilizar.
Simplemente las guardamos.
Y así pueden pasar cinco, diez o incluso más años.
¿Qué joyas llevas años sin ponerte?
Haz una prueba sencilla.
Abre tu joyero y piensa en las piezas que realmente has utilizado durante el último año.
Probablemente encontrarás algunas que utilizas habitualmente y otras que llevan muchísimo tiempo sin salir de casa.
Presta especial atención a:
- Cadenas que ya no utilizas.
- Anillos que han quedado pequeños.
- Pulseras antiguas.
- Pendientes que ya no te pones.
- Medallas.
- Colgantes.
- Alianzas antiguas.
- Broches.
- Joyas heredadas.
- Piezas deterioradas.
Si llevas años sin utilizar una pieza, al menos merece la pena conocer su valor.
Una joya antigua no pierde automáticamente su valor
El diseño puede quedar anticuado, pero eso no significa que la pieza deje de tener interés.
Una joya puede presentar signos de uso, haber perdido brillo o tener un estilo que actualmente no te guste.
Sin embargo, para conocer su posible valor hay que analizar sus características.
La pureza del oro, el peso y la composición son algunos de los aspectos fundamentales que deben tenerse en cuenta.
¿Tienes una joya que ya no puedes utilizar?
También puede ocurrir que una pieza haya dejado de utilizarse porque está dañada.
Una cadena rota, un cierre deteriorado o un pendiente sin pareja son ejemplos habituales de joyas que terminan olvidadas.
En estos casos, no conviene tirar la pieza sin conocer primero qué contiene.
Aunque ya no pueda utilizarse como joyería, puede ser interesante llevarla a valorar.
Las joyas familiares pueden acumularse durante generaciones
En muchas casas hay piezas que han pasado de padres a hijos.
Una cadena de una abuela, un anillo familiar o unos pendientes antiguos pueden permanecer guardados durante décadas.
Algunas personas las conservan por su valor sentimental. Otras simplemente no saben qué hacer con ellas.
Si tienes varias joyas heredadas cuyo valor desconoces, puedes llevarlas a valorar y conocer mejor las piezas que tienes.
No calcules el valor solamente por el tamaño
Una joya grande no siempre significa que tenga una determinada cantidad de oro.
Del mismo modo, una pieza pequeña puede tener unas características que hagan que merezca la pena valorarla.
Por eso, no es recomendable calcular el valor únicamente a simple vista.
Cada pieza debe analizarse teniendo en cuenta su peso, pureza y composición.
¿Cuándo es un buen momento para valorar tus joyas?
No existe un momento concreto que obligue a valorar una pieza.
Pero puede ser especialmente práctico hacerlo cuando:
Estás haciendo limpieza en casa
Es una buena oportunidad para descubrir piezas que llevaban años olvidadas.
Estás organizando una herencia
Puedes identificar y valorar las joyas recibidas antes de decidir qué hacer con ellas.
Has dejado de utilizar una pieza
Si sabes que no vas a volver a ponértela, puedes conocer su valor antes de continuar guardándola.
Tienes varias joyas deterioradas
Reúne las piezas rotas y comprueba qué características tienen antes de descartarlas.
Primero valora, después decide
Una de las ventajas de realizar una valoración es que no tienes que tomar la decisión inmediatamente.
Puedes conocer el posible valor de tus joyas y después decidir si quieres conservarlas o venderlas.
Quizá descubras que algunas piezas tienen un valor sentimental que hace que quieras conservarlas.
Otras pueden llevar tantos años guardadas que prefieras convertirlas en dinero.
Lo importante es que la decisión se tome conociendo previamente lo que tienes.
Vende tu oro en Alicante
Si tienes joyas de oro que ya no utilizas, piezas antiguas, joyas heredadas, cadenas, anillos, pulseras, pendientes o piezas rotas, tráelas a Tu Oro En Alicante.
📍 Calle Reyes Católicos 38, Alicante
Realizamos valoraciones profesionales, rápidas y transparentes, para que conozcas el posible valor de tus piezas y puedas decidir qué hacer con ellas.
Quizá lleves años guardando joyas que ya no utilizas sin saber cuánto pueden valer.
Abre tu joyero, reúne las piezas que ya no utilizas y ven a Tu Oro En Alicante para descubrir su valor.